• Noticias

    viernes, 29 de mayo de 2020

    La Salle: Patrono de los Maestros y las Maestras

    Educación Pedro María Orbezua, fsc  

     


    “¡QUE LA ESCUELA VAYA BIEN!” SJBDLS.

    Patrono de los Maestros y las Maestras 

    El día 15 de mayo de 1950 el Papa Pío XII nos hacía saber: “…por la autoridad de estas Letras y para siempre constituimos a San Juan Bautista de La Salle, confesor, principal patrono celestial ante Dios de todos los maestros consagrados a la educación de los niños y adolescentes...”.


    Aunque nosotros, aquí, celebramos el día del maestro el 30 de junio, nos adelantamos con este artículo que nos sirve de reflexión y homenaje para quienes se dedican a esta fascinante tarea.


    Para abrir apetito, contamos con los testimonios magníficos de dos premios Nobel de Literatura.


    El primero es de Albert Camus. Tras recibir el premio -1957- escribió una carta a su maestro para agradecerle cuanto le había enseñado.


    “Querido señor Germain:

    He esperado a que se apagase un poco el ruido que me ha rodeado todos estos días antes de hablarle de todo corazón. He recibido un honor demasiado grande, que no he buscado ni pedido. Pero cuando supe la noticia, pensé primero en mi madre y después en usted. Sin usted, la mano afectuosa que tendió al pobre niñito que era yo, sin su enseñanza y ejemplo, no hubiese sucedido nada de esto. No es que dé demasiada importancia a un honor de este tipo. Pero ofrece por lo menos la oportunidad de decirle lo que usted ha sido y sigue siendo para mí, y le puedo asegurar que sus esfuerzos, su trabajo y el corazón generoso que usted puso continúan siempre vivos en uno de sus pequeños discípulos, que, a pesar de los años, no ha dejado de ser su alumno agradecido.

    Le mando un abrazo de todo corazón. Albert Camus”.

    El segundo es de Mario Vargas Llosa que destapó su discurso de agradecimiento -2010- con estas palabras:


    “Aprendí a leer a los cinco años, en la clase del hermano Justiniano, en el Colegio de la Salle, en Cochabamba (Bolivia). Es la cosa más importante que me ha pasado en la vida. Casi setenta años después recuerdo con nitidez cómo esa magia, traducir las palabras de los libros en imágenes, enriqueció mi vida, rompiendo las barreras del tiempo y del espacio y permitiéndome viajar con el capitán Nemo veinte mil leguas de viaje submarino, luchar junto a d’Artagnan, Athos, Portos y Aramís contra las intrigas que amenazan a la Reina en los tiempos del sinuoso Richelieu, o arrastrarme por las entrañas de París, convertido en Jean Valjean, con el cuerpo inerte de Marius a cuestas.  La lectura convertía el sueño en vida y la vida en sueño y ponía al alcance del pedacito de hombre que era yo el universo de la literatura pues me apenaba que se terminaran o quería enmendarles el final”.


    Por eso, Maestro, Maestra, te digo con absoluto reconocimiento: ¡Te cansas pero no te canses! Adelante, la labor es difícil y también muy hermosa, y a pesar de los pesares -¡y son tantos!- encuentras en la entrega a los niños y los jóvenes una satisfacción profunda: la única que colma las hondonadas abisales del corazón.  Tú lo sabes, la vida solo tiene sentido cuando es Amor hecho Servicio.

    Hasta aquí el homenaje. Ahora la reflexión, en forma de espejo donde mirarnos. Son algunos criterios de la vitalidad de nuestra misión educativa:

     

    • la calidad humana de los educadores y la profesionalidad de su enseñanza;

    • la convicción de que la dedicación a la enseñanza es más una vocación que una profesión;

    • la presencia de educadores implicados en crear una auténtica comunidad educativa;

    • la atención cercana a cada alumno, en especial a los pobres, a los últimos y a los más débiles;

    • la oferta de formación religiosa explícita para todos los agentes: alumnos, padres de familia, educadores, personal administrativo…

    • la promoción y constitución, en cada obra educativa, de grupos y comunidades intencionales de fe y/o de servicio.

    • la promoción de la inclusividad y la colaboración mutua a todos los niveles…

    • la calidad de las relaciones humanas en todos los ámbitos;

    • la conciencia de la presencia de Dios en el hecho educativo.

     

    Punto final. Unas frases de DLS donde eleva la dignidad de los maestros, a unas alturas que espero se den cuenta:

     

    “Pongan, pues, de manifiesto en todo su proceder con los niños que les están confiados, que se consideran como los ministros de Dios, desempeñándolo caritativamente, con CELO sincero y verdadero, soportando con toda paciencia las dificultades que tuvieran que sufrir…


    El CELO del que deben estar animados debe ponerlos en estas disposiciones, al ver que es Dios quien los llamó, los destinó a este empleo y los ha enviado a trabajar en su viña (Mt 20,3). Desempéñenlo, pues, con todo el afecto de su corazón y como quien no trabaja sino por Él.


    Lo que debe animarlos, además, a tener gran CELO en su estado, es que no sólo son los ministros de Dios, sino que también lo son de Jesucristo y de la Iglesia. Es lo que dice san Pablo, que quiere que todos consideren a los que anuncian el Evangelio como ministros de Jesucristo (1 Co 4,1), los cuales escriben la carta que Él les ha dictado, no con tinta, sino con el Espíritu del Dios vivo; y no sobre tablas de piedra, sino sobre tablas de carne (2 Co 3,3), que son los corazones de los niños”. (De su meditación para tiempo de retiro, 201). ADH 845

     

    No hay comentarios.:

    Publicar un comentario

    Espiritualidad

    Amigo del Hogar | Revista

    Orientada esencialmente a la familia desde una visión humano-cristiana, la Revista Amigo del Hogar nace en el año 1942, como obra evangelizadora de los Misioneros del Sagrado Corazón (MSC).

    ¿Quiénes Somos?

    Somos una comunidad religiosa fundada por el P. Julio Chevalier en el año 1854, en Issoudun, Francia. El proyecto al que buscamos ser fieles es, desde el Corazón misericordioso de Jesús, anunciar el amor de Dios al mundo.

    Meditación

    Valor del Mes: COMUNIDAD