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    viernes, 10 de julio de 2020

    Nota de la CEH sobre los últimos decretos del Poder Ejecutivo

    Mensaje | Nota de la CEH

    Nota de la CEH sobre la promulgación de los últimos decretos por el Poder Ejecutivo

    Por la presente, nosotros, los obispos católicos de Haití, ofrecemos nuestros saludos más cálidos y fraternos a nuestros fieles y a todos nuestros compatriotas. En estos días difíciles, todos estamos preocupados por todos los males que están carcomiendo nuestra nación y nuestra tierra. No podemos dejar de llamar la atención de todos los compatriotas sobre los peligros que pueden sumir a Haití y sus hijos e hijas en la confusión y el desorden. Se trata de ciertos artículos del decreto sobre el Número de Identificación Nacional Único y la Tarjeta de Identificación Nacional Única, así como de otros relativos al Proyecto de Ley sobre el Nuevo Código Penal. En estos decretos, las disposiciones de ciertos artículos relacionados con la esencia misma de nuestra humanidad, nuestra cultura, nuestra fe y nuestra sociedad no deben promulgarse sin previa consulta de aquellas personas para quienes han sido elaborados.

    Esta forma de proceder sin sopesar los pros y los contras, sin tener en cuenta la opinión de los hombres y mujeres de la nación, ya ha demostrado la debilidad e incertidumbre de nuestros dirigentes. Y cuando es la esencia y la vida misma de una nación la que se ve afectada por estos decretos, cuyos elementos son extraños para nosotros, tenemos derecho a protestar con todas nuestras fuerzas. Y, de hecho, protestamos con todas nuestras fuerzas contra el PROYECTO DE LEY SOBRE EL NUEVO CÓDIGO PENAL, propuesto por el Poder Ejecutivo sin consulta previa ni debate, sin la participación de los ciudadanos y las fuerzas morales y espirituales de la sociedad haitiana. Esto corre el peligro de socavar los cimientos mismos de nuestra democracia ya de por sí vacilante.

    Dejando en manos de los juristas competentes y con conciencia de nuestro país la tarea de hacer un análisis detallado y objetivo de este proyecto de ley para iluminar y alertar a los haitianos sobre su alcance real o sus problemas sociales reales, nosotros, los obispos católicos de Haití, queremos simplemente declare enérgicamente que este proyecto es ética y moralmente inaceptable en muchos puntos, tanto por la forma de proceder como por su mismo contenido. De hecho, en varios puntos, este proyecto de ley es un ataque particularmente grave contra la esencia misma de nuestra humanidad. Implica las cuestiones difíciles y complejas de la vida humana: la mayoría sexual, el incesto, la orientación sexual, el cambio de sexo, etc. Demasiadas cuestiones candentes que requieren consulta y reflexión. Por esto mismo este Proyecto lleva consigo transformaciones o cambios considerables que modifican grave y peligrosamente los cimientos de lo que nuestra civilización construyó para el respeto del hombre, de su dignidad, de su vida, de la familia, etc. Cambios ya anunciados en la nueva Ley de la Tarjeta Nacional de Identificación Única, especialmente en el artículo 5, que denunciamos enérgicamente.

    Recordamos al Poder Ejecutivo que es su responsabilidad moral y ética no inclinarse ante las presiones ideológicas vengan de donde vengan, no involucrar al pueblo haitiano, sin consultarlo, en este camino que solo puede conducir a un colapso aún más catastrófico del que actualmente conocemos. ¿Es realmente la urgencia del momento, la de pasar con fuerza y ​​discreción este PROYECTO SOBRE EL NUEVO CÓDIGO PENAL, que debe ser absolutamente cuestionado?

    Por lo tanto, esperamos coraje, lucidez, sabiduría y, sobre todo, respeto por parte del Poder Ejecutivo para no imponer arbitrariamente al pueblo haitiano lo que simplemente va en contra de los verdaderos valores.

    Lo invitamos a centrarse en los problemas reales de los haitianos y a buscar resolverlos, en lugar de tratar de importar valores extranjeros y externos a nuestras buenas tradiciones. Con este fin, es apropiado recordar esta consigna de Sócrates: la responsabilidad de todo dirigente del pueblo es mejorarlo. No es este el caso de las decisiones de este decreto contrarias a la ley y que provienen de una nueva mentalidad imperialista y neocolonialista. Hacemos un llamamiento para que se detengan y bloqueen estas decisiones.

    Este grito desde el corazón que asumimos, nosotros los obispos católicos de Haití, es el resultado de escuchar el grito del pueblo haitiano en general y de los cristianos en particular, y los expertos abogados que creen que estamos en una peligrosa deriva totalitaria con algunos elementos de estos diferentes decretos que amenazan los fundamentos mismos de nuestra sociedad, de vivir juntos, de nuestra cultura, de la fe y la moral cristianas. Queremos reiterar a nuestra gente y a todos nuestros compatriotas que, en estos tiempos de peligro, confusión, incertidumbre y gran sufrimiento, seguimos firmemente comprometidos con nuestra misión de caminar con nuestra gente. Recordamos que “las alegrías y las esperanzas, las penas y las angustias de los hombres y mujeres de nuestro tiempo, especialmente los pobres y todos los que sufren, son también las alegrías y las esperanzas, la tristeza y las angustias nuestras, de los discípulos y apóstoles de Cristo, y no hay nada realmente humano que no encuentre eco en nuestro corazón”.

    ¡Que Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, Patrona de Haití, ¡nos proteja de todo mal y nos preserve de todo peligro!

    Dado en Lilavois, en la sede de la Conferencia Episcopal de Haití, el 3 de julio de 2020, en la fiesta de Santo Tomás, apóstol.

       Mons. Launay SATURNÉ Arzobispo Metropolitano de Cap-Haitien presidente de la CEH

      Monseñor Joseph Gontrand DÉCOSTE, SJ Obispo de Jérémie Secretario General de la CEH

        Chibly Cardenal LANGLOIS Obispo de Les Cayes

       Mons. Pierre André DUMAS Obispo de Anse-à-Veau / Miragoâne vicepresidente de la CEH

      Mons. Marie Érick Glandas TOUSSAINT Obispo de Jacmel Ecónomo de la CEH

       Monseñor Max Leroy MÉSIDOR Arzobispo Metropolitano de Puerto Príncipe

     

    Traducción libre:

    Julin Acosta.

    CNPM= Comisión Nacional de Pastoral de Migrantes.


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